La exposición a cantidades concentradas del gas de cloro puede ser tóxica y puede causar irritación a la piel, los ojos, la nariz, y las membranas mucosas. El gas de cloro no tiene que ser peligro serio si es que las personas que trabajan con él están adecuadamente capacitadas en su manejo.
Los siguientes son algunos consejos para asegurar el manejo seguro del cloro.
1. Proporcione instrucciones y supervisión apropiada a los trabajadores encargados con la responsabilidad del equipo.
2. Proporcione aparatos respiratorios autocontenidos apropiados en las áreas donde se almacene o se use el cloro.
3. Mantenga todos los aparatos respiratorios fuera del área de cloro.
4. Prepare planes de evacuación de las áreas donde pueda haber fugas de cloro. Recuerde irse cuesta arriba y contra el viento.
5. Nunca almacene materiales flamables o combustibles cerca de contenedores de cloro.
6. Nunca aplique calor directamente a un contenedor de cloro
7. Nunca intente soldar tubería “vacía” de cloro sin haberla purgado primero.
8. Instale duchas de seguridad e instalaciones para lavado de ojos cerca del equipo de cloro.
9. Si hay una fuga, las reparaciones deben hacerse por dos personas por lo menos.
10. Nunca rocíe agua en los contenedores con fugas; esto puede empeorar la fuga.
11. Al entrar en un área de equipo, respire superficialmente hasta estar seguro de que no haya fuga de gas cloro.
12. Utilice el equipo de cloración para deshacerse directamente del gas cloro.
13. Asegure los contenedores de cloro con cadenas, calzos, o pernos.
ROPA DE PROTECCIÓN PERSONAL
Al manejar el gas cloro, la ropa protectora debe incluir:
(1) Careta de cara completa o goggles no-ventilados para químicos;
(2) guantes de hule resistentes a químicos;
(3) delantal o chaqueta; y
(4) mangas largas y pantalones.
(5) deben ser prohibidos los zapatos abiertos y los tenis al manejar el gas cloro.
EFECTOS A LA SALUD
Concentraciones bajas: sensación de ardor en los ojos, la nariz, y la garganta, rojez en la cara, estornudos y tos.
Concentraciones altas: tensión en la garganta y pecho – edema pulmonar. Mil partes por millón (PPM) provoca rápidamente la muerte.
PRIMEROS AUXILIOS
INHALACIÓN
(1) Saque a la víctima del área contaminada.
(2) Mantenga caliente a la víctima y en una posición inclinada con la cabeza y los hombros elevados.
(3) Administre respiración artificial, si es necesaria.
(4) Administre oxígeno en cuanto sea posible.
(5) Llame al personal de emergencias o a un médico inmediatamente.
CONTACTO CON LA PIEL
(1) Ponga a la víctima en una ducha, quitando toda la ropa contaminada.
(2) Lave el área afectada con jabón y agua.
CONTACTO CON LOS OJOS
(1) Lave los ojos con agua durante 15 minutos, manteniendo los párpados bien abiertos.
(2) Llame al personal de emergencias o a un médico de inmediato.
(3) Lave los ojos por un segundo periodo de 15 minutos si el personal de emergencia o el médico no está disponible inmediatamente.
TEMAS DE SEGURIDAD LABORAL, HIGIENE LABORAL, ERGONOMIA, ACTUALIDAD, PSICOSOCIOLOGIA, E.P.P., NORMATIVA URUGUAYA, TEMAS DE INTERES, ETC.
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sábado, 7 de mayo de 2011
miércoles, 20 de abril de 2011
Riesgos ESTERES ACRILICOS
Como ocurre con muchos monómeros es decir, compuestos químicos que se polimerizan para formar plásticos y resinas, la reactividad de los acrilatos puede plantear riesgos para la salud y la seguridad en el trabajo cuando existen niveles de exposición suficientes. El acrilato de metilo es muy irritante y puede provocar sensibilización. Se han descrito algunos casos de lesiones hepáticas y renales asociadas a exposiciones crónicas. No existen pruebas concluyentes de carcinogénesis (Grupo 3: inclasificable, según la Agencia Internacional para la Investiga- ción sobre el Cáncer (IARC)). Por el contrario, el acrilato de etilo está considerado como un carcinógeno del Grupo 2B (posible carcinógeno humano). Sus vapores son muy irritantes para la nariz, los ojos y el tracto respiratorio. Puede provocar lesiones de córnea y la inhalación de sus vapores en altas concentraciones causa edema pulmonar. Se han descrito algunos casos de sensibi- lización cutánea por contacto con acrilato de etilo líquido. El acrilato butílico exhibe propiedades biológicas similares a las de los acrilatos de etilo y metilo, si bien la toxicidad parece disminuir con el aumento de su peso molecular. También es una sustancia irritante que puede provocar sensibilización por contacto de la piel con el líquido.Los metacrilatos se parecen a los acrilatos, pero su actividad biológica es menor. No ha podido demostrarse que provoquen cáncer en los animales. El metacrilato de metilo puede actuar como depresor del sistema nervioso central y se han dado casos de sensibilización en los trabajadores expuestos al monómero. El metacrilato de etilo comparte las propiedades del metacrilato de metilo, pero es mucho menos irritante. Al igual que los acrilatos, la potencia biológica de los metacrilatos disminuye con el aumento del peso molecular y el metacrilato de butilo, aunque es irritante, lo es menos que el metacrilato de etilo.
jueves, 31 de marzo de 2011
Antimonio: Riesgos
El riesgo principal del antimonio es la intoxicación por ingestión, inhalación o absorción cutánea. La vía de entrada más importante es la respiratoria, pues es frecuente la existencia de finas partículas de antimonio en suspensión aérea. La ingestión puede producirse por deglución del polvo o por la contaminación de bebidas, alimentos o tabaco. La absorción cutánea es menos frecuente, pero puede ocurrir si el antimonio entra en contacto prolongado con la piel.
El polvo de las minas de antimonio puede contener sílice libre y se han descrito casos de neumoconiosis (denominada sílico-anti- moniosis) entre los mineros de este metal. Durante su proceso, el mineral de antimonio, que es un material extremadamente quebradizo, se convierte en polvo fino con más rapidez que las demás rocas, lo que produce concentraciones atmosféricas elevadas de polvo fino durante las operaciones de reducción y cribado. El polvo producido durante la trituración es relativa- mente grueso y el resto de las operaciones: clasificación, flota- ción, filtración, etc. son procesos en húmedo y, por tanto, no producen polvo. Los horneros que trabajan en el refinado del antimonio metálico y en la producción de aleaciones de anti- monio y los trabajadores que colocan los tipos en las imprentas están expuestos al polvo y al humo del antimonio y presentan opacidades miliares difusas en los pulmones, sin signos clínicos ni funcionales de deterioro en ausencia de polvo de sílice.
La inhalación de aerosoles de antimonio puede producir reac- ciones localizadas en las mucosas, el tracto respiratorio y los pulmones. Los estudios realizados en mineros, concentradores y fundidores expuestos a polvos y humos de antimonio ponen de manifiesto la existencia de dermatitis, rinitis, inflamación de las vías respiratorias altas y bajas, neumonitis e, incluso, gastritis, conjuntivitis y perforaciones septales.
Se ha descrito neumoconiosis, en ocasiones combinada con cambios pulmonares obstructivos, tras la exposición prolongada en el hombre. A pesar de que la neumoconiosis por antimonio se considera benigna, los efectos respiratorios crónicos asociados con una exposición intensa al antimonio no se consideran inocuos. Además, se han relacionado efectos sobre el corazón, que pueden llegar a ser mortales, debido a la exposición profesional al trióxido de antimonio.
En personas que trabajan con antimonio y sales de antimonio se han llegado a observar infecciones cutáneas pustulares. Estas erupciones son transitorias y afectan principalmente a s áreas de
piel que han estado expuestas al calor o a la sudoración.
El polvo de las minas de antimonio puede contener sílice libre y se han descrito casos de neumoconiosis (denominada sílico-anti- moniosis) entre los mineros de este metal. Durante su proceso, el mineral de antimonio, que es un material extremadamente quebradizo, se convierte en polvo fino con más rapidez que las demás rocas, lo que produce concentraciones atmosféricas elevadas de polvo fino durante las operaciones de reducción y cribado. El polvo producido durante la trituración es relativa- mente grueso y el resto de las operaciones: clasificación, flota- ción, filtración, etc. son procesos en húmedo y, por tanto, no producen polvo. Los horneros que trabajan en el refinado del antimonio metálico y en la producción de aleaciones de anti- monio y los trabajadores que colocan los tipos en las imprentas están expuestos al polvo y al humo del antimonio y presentan opacidades miliares difusas en los pulmones, sin signos clínicos ni funcionales de deterioro en ausencia de polvo de sílice.
La inhalación de aerosoles de antimonio puede producir reac- ciones localizadas en las mucosas, el tracto respiratorio y los pulmones. Los estudios realizados en mineros, concentradores y fundidores expuestos a polvos y humos de antimonio ponen de manifiesto la existencia de dermatitis, rinitis, inflamación de las vías respiratorias altas y bajas, neumonitis e, incluso, gastritis, conjuntivitis y perforaciones septales.
Se ha descrito neumoconiosis, en ocasiones combinada con cambios pulmonares obstructivos, tras la exposición prolongada en el hombre. A pesar de que la neumoconiosis por antimonio se considera benigna, los efectos respiratorios crónicos asociados con una exposición intensa al antimonio no se consideran inocuos. Además, se han relacionado efectos sobre el corazón, que pueden llegar a ser mortales, debido a la exposición profesional al trióxido de antimonio.
En personas que trabajan con antimonio y sales de antimonio se han llegado a observar infecciones cutáneas pustulares. Estas erupciones son transitorias y afectan principalmente a s áreas de
piel que han estado expuestas al calor o a la sudoración.
miércoles, 30 de marzo de 2011
Yodo Radiactivo
Causas principales de muerte
La causa principal del aumento de la mortalidad fue de tipo circulatoria (cardiovascular y cerebrovascular). La mortalidad por causa cardíaca fue mayor durante el primer año de terapia radiante y luego decreció. El hipertiroidismo es una causa de fibrilación auricular que puede, a su vez, exacerbar las enfermedades valvulares (reumáticas o no), la enfermedad isquémica o ia insuficiencia cardíaca, y también puede ejercer este efecto mediante otras alteraciones que produce. Los autores encontraron un sorprendente aumento de la muerte por enfermedad reumática cardíaca, que refleja el momento de la investigación de esta asociación. El exceso de fallecimientos por hipertensión, enfermedad isquémica y otras formas de enfermedad cardiovascular se limitaron a quienes eran mayores de 49 años al inicio del tratamiento; este hallazgo refleja que el aumento de mortalidad por causa cardíaca tiene relación con el avance de la edad y la exacerbación de los trastornos por el hipertiroidismo.
Según los especialistas, la relación de la dosis acumulada de yodo radiactivo con la mortalidad por toda causa y con la mortalidad por enfermedad cardiovascular podría representar una influencia adversa específica del isótopo radiactivo (posiblemente relacionada con una breve exacerbación del hipertiroidismo), pero a su juicio es más probable que refleje la selección de los pacientes con enfermedad cardiovascular u otras enfermedades severas para el tratamiento con yodo radiactivo. Agregan que la teoría de que la relación entre la terapia radiante y la mortalidad no es un efecto adverso del yodo radiactivo encuentra fundamento en la demostración de que la mortalidad por toda causa es similar en sujetos hipertiroideos que habían recibido yodo en otros tratamientos.
El exceso de mortalidad por enfermedad cardiovascular fue más pronunciado en el primer año y se registró solamente en los pacientes que contaban con más de 49 años de edad en el momento del tratamiento inicial. Los autores acotan que aproximadamente el 15% de los pacientes con hipertiroidismo que padecen fibrilación auricular sufren un episodio embólico, por lo que es probable que el aumento del riesgo de muerte por infarto cerebral se deba a las complicaciones embólicas de las arritmias cardíacas y de otras enfermedades cardiovasculares. El aumento del riesgo de hemorragia cerebral parece reflejar la repercusión de la hipertensión sistólica en las personas con hipertiroidismo y, probablemente, de la hipertensión diastólica que acompaña al hipotiroidismo subsiguiente. Según los expertos, la relación entre el riesgo de enfermedad cerebrovascular y la dosis de yodo radiactivo indica que existe una relación entre la gravedad del hipertiroidismo y el riesgo de enfermedad cerebrovascular. Los autores informan, además, un aumento del riesgo de muerte por fractura de fémur que se origina, aparentemente, en la merma de la densidad mineral ósea inducida por el hipertiroidismo.
En resumen, hallaron un incremento del riesgo de muerte causada por enfermedad cardiovascular, por enfermedad cerebrovascular y por fracturas en personas con hipertiroidismo que fueron tratadas con yodo radiactivo. No determinaron la influencia de la severidad de la duración del hiper1iroidismo en estos resultados y tampoco el papel directo del yodo radiactivo o el del hipotiroidismo y su tratamiento. En su opinión, es fundamental prestar mayor atención, en los futuros estudios, a las consecuencias del hipertiroidismo y su tratamiento sobre el aparato circulatorio y el metabolismo óseo.
Fuente:
Fuente: Franklyn JA, Maisonneuve P, Sheppard Me y colaboradores.
Department of medicine, University of Birmingham, Reino Unido; y Division of Epidemiology and
8iostatistics, European Institute of Oncology, Milán, Italia.
[Mortality after the Treatment of Hyperthyroidism with Radioactive lodine}
The New England Journal of Medicine 338 (11): 712-718, Ref.: 32, Mar 1998
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